Libros acerca de la Filosofia

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sábado, 6 de junio de 2015

INTEGRANTES

Cindy de la Cruz
Melissa Carbajal
Yoel Betancourth
Daniela Somoza
wendy Garcia

                                      IGUALDAD DE LA NACIÓN

Se conoce como igualdad social al contexto o situación donde las personas tienen los mismos derechos  y  las mismas oportunidades en un determinado aspecto o a nivel general. La igualdad de sexo o igualdad de género hace referencia a estandarizar las oportunidades existentes de modo tal que puedan repartirse de manera justa entre hombres y mujeres.
Todo ello es importante al igual que también lo es lo que se conoce como igualdad de oportunidades. Con ella lo que se establece es que para que una sociedad tenga un sistema justo este debe permitir que todos los individuos tienen que tener los mismos derechos políticos y civiles. Pero no sólo eso, además todos tienen que contar con idénticas posibilidades para poder acceder a lo que sería el bienestar social.

Es interesante subrayar que en España una de las leyes más importantes de los últimos años a todos los niveles es la Ley para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. En el año 2007 fue cuando las Cortes Generales aprobaron dicha legislación que, entre otras cosas, cuestiones establece el principio de presencia equilibrada de hombres y mujeres no sólo en los nombramientos de poderes públicos sino también en las listas electorales que presenten los partidos políticos.













Juicio Analítico y Sintético

Los juicios que no son analíticos son, en la terminología de Kant, juicios sintéticosesto es: aquellos en los que la predicación dice algo que no estaba contenido en el concepto del sujeto. Por ejemplo: «todo cuerpo es pesado», porque para formar el concepto de cuerpo no es preciso el peso; aunque todos los cuerpos sean efectivamente pesados, por «cuerpo» entendemos aquello que ocupa una porción de espacio, esto es: que tiene una extensión, y con esto no hemos dicho nada del peso; de modo que, en «Todo cuerpo tiene un peso», el predicado dice algo que no estaba incluido en el concepto del sujeto.
Un pensador de la Edad Media podría decir, por ejemplo, que a un cuerpo le es esencial (es decir: le pertenece como cuerpo, en virtud de la esencia «cuerpo») el pesar, o bien (esto se parece más a lo que de hecho dirían) que a este o aquel cuerpo (tierra, agua, aire o fuego) le pertenece en virtud de su esencia (es decir: de «tierra», «agua», «aire» o «fuego») el estar «encima» o «debajo» de otros cuerpos (nosotros decimos: es «menos pesado» o «más pesado» que otros cuerpos) y que cada cuerpo tiende por esencia a ocupar su lugar «propio». Pero, tras la eliminación de las «esencias», a menos que la filosofía moderna descubra una nueva fundamentación, la proposición «Todo cuerpo es pesado» tendrá que conformarse con ser la pura consta­tación de que hasta el momento no hemos encontrado ningún cuerpo que no pesase. Obviamente, la proposición «Todo cuerpo es pesado» figura aquí sólo como ejemplo, y lo mismo que con ella ocurriría con cualquier otra proposición presuntamente universal y necesaria, salvo que fuese un juicio analítico. En otras palabras: todo conocimiento habría de basarse en la experiencia (esto es: en la presencia efectiva de la cosa, en la constatación del hecho) y la experiencia nunca nos da universalidad (porque sólo nos dice que la cosa es así en todos los casos experimentados, no en todo caso posible), ni necesidad (porque la experiencia nos dice que de hecho es así, no que tiene que ser así y que no podría ser de otro modo). A todo lo que forma parte del contenido de la experiencia se lo llama «empírico», y «empirismo» es la tesis según la cual, puesto que todo conocimiento consiste en la experiencia, no hay necesidad alguna, sino solamente hechos; no hay «tiene que ocurrir así», sino solamente «vemos que de hecho ocurre así en este caso y en aquel y en el otro»; las  proposiciones presuntamente  universales  y necesarias las aceptamos, según el empirismo, en virtud de una especie de hábito: estamos de tal modo acos­tumbrados a ver que todos los cuerpos pesan, que suponemos pesado cualquier cuerpo que imaginemos.

Juicios analíticos: son aquellos en donde el predicado está contenido, por lo menos implícitamente, en el sujeto. Son juicios explicativos, porque el predicado no añade nada nuevo al sujeto. Su verdad descansa en el principio de contradicción, ya que no podemos negar una proposición de este tipo, sin caer en contradicción lógica.

Estos juicios analíticos son a priori, es decir, universales y necesarios. Kant pone como ejemplo de esta clase de juicios: “Todos los cuerpos son extensos”.

Juicios sintéticos: son aquellos en donde el predicado no está contenido necesariamente en el sujeto. Son ampliativos, porque el predicado sí amplía lo contenido en el sujeto. Kant pone como ejemplo de este tipo de juicio: “Todos los cuerpos son pesados”.

Los juicios sintéticos pueden ser de dos tipos: juicios sintéticos a posteriori y juicios sintéticos a priori.

Los juicios sintéticos a posteriori son aquellos en donde la conexión sujeto-predicado es meramente factual y contingente, es decir, su sentido y su verdad dependen de la experiencia.

Por ejemplo, el juicio: “Todos los habitantes de la tribu X son bajos”. Tal juicio, según Kant, es sintético porque la idea de lo bajo (predicado) nunca la podríamos deducir analizando únicamente lo que significa un habitante de una tribu (sujeto). Necesitaríamos de la experiencia para añadir tal predicado. Tales juicios son a posteriori, es decir, no universales ni necesarios, ya que nos resulta imposible pensar que, aún siendo verdadero este juicio (aquí y ahora), en el futuro pudieran aparecer miembros altos dentro de esa tribu.





viernes, 5 de junio de 2015

Idealismo Alemán

 El idealismo alemán tiene su origen en Kant: recordemos que, según este filósofo, en la experiencia de conocimiento el sujeto cognoscente es activo, aporta en dicha experiencia las estructuras aprióricas que en él se encuentran y ordena, reúne o sintetiza el material bruto de la sensación mediante mecanismos que descansan en él mismo. El fenómeno –lo único que realmente nos cabe conocer– es una consecuencia de la actividad del Sujeto Trascendental. Sin embargo Kant creyó que podíamos postular la existencia de una realidad trascendente, no fenoménica, una realidad independiente del sujeto (la cosa en sí o noúmeno), aunque para nosotros absolutamente desconocida. Esta tesis limita la actividad de la razón humana, y es  consecuencia de la concepción de dicha razón como facultad de conocimiento finita, del reconocimiento de la propia finitud. Sin embargo, los filósofos alemanes posteriores a Kant hacen una valoración más optimista de la Razón y acaban considerando a ésta como una facultad que carece de límites. Las características de este movimiento son las siguientes:
1. Rechazan la noción de númeno o cosa en sí: no existe nada que esté más allá de la realidad conocida, no hay distinción entre la realidad pensada y la realidad en sí misma.
2. Potencian el papel activo del sujeto: para Kant el sujeto es activo en el sentido de que influye en lo conocido a partir de sus estructuras aprióricas y de los procesos que en ellas descansan, pero creyó también que en el sujeto había una dimensión de pasividad, pasividad que se muestra en el hecho de que el sujeto elabora el fenómeno a partir de un material caótico que le viene ya dado (el material bruto de la sensación); los idealistas consideran que es preciso rechazar esa dimensión de pasividad y concluyen que absolutamente todos los aspectos de la realidad conocida son una consecuencia de la actividad del sujeto cognoscente.
3. La Razón no se identifica con ninguna razón finita particular: el sujeto cuya actividad intelectual da lugar a la realidad no es ningún hombre concreto; estos filósofos no son claros sobre este tema, pero parece –al menos en el caso de Hegel– que la identifican con lo Infinito, cuya expresión más clara en el mundo humano es Dios.
4. El proceso por el cual la Razón o Infinito da lugar a la realidad tiene lugar  en el tiempo y sigue un orden, al que dieron el nombre de dialéctica. Entenderán este movimiento de auto desenvolvimiento de la Razón o dialéctica como un proceso formado por tres etapas: la tesis o afirmación, la antítesis o negación, y la síntesis o superación de los contrarios en una realidad más perfecta que integra, superándolos, los momentos precedentes. Este proceso se puede ejemplificar con la teoría hegeliana de la dialéctica: para Hegel los tres momentos básicos son el de la Idea considerada en sí misma y anterior a su revelación en el mundo finito (tesis), la Idea expresándose en el mundo finito, en el ámbito de la Naturaleza (antítesis), y, finalmente, el momento de su perfección mediante la integración de ambas dimensiones en el mundo del Espíritu (síntesis). Simplificando mucho podríamos identificar la Idea con Dios (lo realmente Infinito), la antítesis con su manifestación como realidad finita (el mundo natural), y la superación de ambas realidades con el mundo humano (mezcla de infinito y finito). La idea de la dialéctica como proceso o movimiento basado en la contradicción va a influir poderosamente en la filosofía marxista, aunque desprovista de su dimensión teológica.
5. Una consecuencia de las tesis anteriores es la clara tendencia panteísta La teología anterior (por ejemplo, Santo Tomas) defendía posiciones que se podrían incluir en el ateísmo (la consideración de Dios como un ser personal, providente, creador del mundo natural e independiente de él); el idealismo alemán, sin embargo, tiene una visión más compleja de lo divino, parece considerar al ateísmo como una forma de antropomorfismo de lo divino, y, eliminando la radical separación entre el ámbito de las criaturas y la realidad de Dios, acaba considerando que todo participa de la infinitud: la Naturaleza es una forma particular de expresarse Dios, como otra es la que vivimos en la religión, y otra la que se ofrece en el arte y la filosofía.

Representantes del Idealismo Alemán


El idealismo, se puede clasificar en 4 autores y pensamientos:
1. Idealismo Trascendental de Kant.
2. Idealismo Subjetivo de Fichte.
3. Idealismo Objetivo de Schelling.
4. Idealismo Absoluto de Hegel.







                          Filosofía
La sociedad griega presentaba características peculiares. Una estructura política basada en la polis, una religión politeístacarente de jerarquía y ortodoxia, una clase social emprendedora, dedicada al comercio y al ocio y con amplios contactos con otras culturas del Mediterráneo, así como una desarrollada curiosidad. La unión de estos elementos, junto a un supuesto genio griego propició la aparición de nuevas explicaciones sobre la naturaleza y el ser humano, hasta entonces solamente aclaradas por los mitos y las tradiciones. La expansión de la cultura griega durante el helenismo, su absorción por el Imperio romano, la posterior relación con el cristianismo y su definitiva recuperación en el siglo XIII gracias a traductores como Averroes, así como el interés que durante el Renacimiento se profesó a este conjunto de pensadores, contribuyeron a que la Filosofía griega se continuara estudiando, y a que se convirtiera en uno de los pilares de la cultura occidental.

Presocráticos: el período cosmológico


La filosofía griega surgió a partir de las primeras reflexiones de los presocráticos, centradas en la naturaleza, teniendo como base el pensamiento racional o logos. El objetivo de los filósofos presocráticos era encontrar el arché, o elemento primero de todas las cosas, origen, sustrato y causa de la realidad o cosmos. La búsqueda de una sustancia permanente frente al cambio, de la esencia frente a la apariencia, de lo universal frente a lo particular será lo que sentaría las bases de las posteriores explicaciones filosóficas.
Los primeros filósofos de este período fueron monistas, en tantos buscaban un único principio o fundamento material de la realidad. Para Tales de Mileto, el primer filósofo según Aristóteles, el agua era esta "materia primordial", basado en el descubrimiento de fósiles de animales marinos tierra adentro y en que el agua es fundamental para la nutrición y el crecimiento de cualquier ser vivo. Anaximandro, por su parte, consideró que era lo ilimitado o indeterminado (ápeiron), a partir de lo cual se van produciendo los opuestos de la naturaleza (en primer lugar lo frío y lo caliente), mientras que para Anaxímenes la materia primordial era el aire,un principio neutral como el ápeiron pero sin carecer de propiedades.
Por otra parte, Pitágoras sostuvo la tesis de que "todas las cosas son números", lo que significa que la esencia y estructura de todas las cosas puede ser determinada encontrando las relaciones numéricas que expresan Pitágoras se inscribió además en la tradición ófica y sostuvo la novedosa idea de la inmortalidad del alma y de la posibilidad de la transmigración del alma humana después de su muerte a otras formas animales
Dos grandes presocráticos, iniciadores de la tradición metafísica occidental, fueron Heráclito y Parménides. Heráclito dio cuenta del devenir sensible del universo y postuló la razón (Logos) como principio regulador de este devenir, por cuanto unifica los opuestos. La realidad está en perpetuo cambio, cada opuesto tiende hacia su contrario, en un proceso con orden y medida, según el Logos. Al modo de sus predecesores, concibió al fuego "siempre vivo" como principio o fundamento del universo, aunque entendiéndolo como una imagen del perpetuo devenir, más que como elemento material constitutivo de todas las cosas.2
Por el contrario, para Parménides la realidad es una e inmutable. Existe el Ser, mientras que no existe el no-Ser. Establecido esto, el cambio o devenir resulta imposible si no existe el no-Ser (cuya imposibilidad es lógica). Sus argumentos a favor de esta tesis fueron retomados por Platón para justificar su división de la realidad en dos ámbitos: el ámbito ilusorio del cambio y el ámbito real de la permanencia. También Aristóteles rescatará de sus argumentos los tres principios fundamentales de la lógica, el arte de los razonamientos. Parménides entendía la razón como la facultad humana de pensar o razonar, medio para descubrir las propiedades esenciales del Ser (que es uno, inmutable, indivisible, increado, imperecedero, homogéneo), a diferencia de Heráclito que la concebía como orden del universo. Si este último se valía de los sentidos para afirmar cómo es la realidad, para Parménides confiar en ellos nos conduce por la vía del engaño y del error, la vía de la opinión (doxa). Lo que verdaderamente es (el Ser) y cómo es, sólo nos puede ser revelado por medio de la razón.


                        Mitología Griega
 los griegos fueron de origen campesino y su religión conservó siempre el carácter que le dieron en un principio aquellos hombres apegados a la tierra. El campesino, apenas levantado, se asoma a la puerta de su casa y en la madrugada de la mañana, con temor y respeto, eleva su mirada hacia la colina cercana. Allí, en la altura, reside un dios todopoderoso, Zeus, que puede convocar todas las nubes y distribuir las lluvias.
Al pasar cerca de un montón de piedras (un herma), parecido a todos los que a través de los campos jalonan su camino, se inclina, recoge una piedra y piadosamente la coloca sobre las otras; este montículo es sagrado: Hermes, el dios de los viajeros, lo habita. También es sagrada la tumba donde descansa algún muerto conocido, un héroe local. El campesino camina observando atentamente a su alrededor. El río que atraviesa, la fuente donde se abreva, están poblados de divinidades. La diosa Deméter protege el campo que va a sembrar.
Un gesto suyo, torpe o descuidado, en el mundo viviente y sensible que lo rodea, puede ofender a un dios, herirlo y desatar su cólera. Si sube a la montaña penetra en el ámbito menos familiar de los dioses que allí viven. Las divinidades de la naturaleza se agitan constantemente a su alrededor. Las ninfas de las aguas y de los bosques pasan escoltadas por la “dama de los lugares salvajes”. Artemisa, y el marino que osa aventurarse en el mar se somete a los caprichos de un dios irritable y celoso: Poseidón. Las olas del mar están pobladas de nereidas y sirenas que poseen la seducción mortal de los mundos desconocidos. Ante esta naturaleza extraña, a menudo hostil, el griego se siente seguro en su casa, protegido por Zeus, y cerca de sus genios domésticos.
Los griegos viven entre los innumerables dioses que ellos mismos han esparcido por el mundo. Unos son humildes divinidades de la caza y de los campos, asociadas a la existencia cotidiana; otros, grandes dioses más lejanos, que suelen manifestarse por ciertos signos: truenos, relámpagos o sueños y hasta se mezclan con los hombres, ¿Este extranjero, este mendigo —se suelen preguntar— no será un dios disfrazado?.
Los griegos le atribuyen a la mayoría de los dioses, apariencia y sentimientos humanos. En los tiempos primitivos de su civilización, el griego había sentido la debilidad del hombre frente a las fuerzas desconocidas que lo asedian y amenazan. Incapaz de explicarlas, las atribuye a voluntades superiores a la suya, es decir, a voluntades divinas. Las venera bajo todas las formas en que se manifiestan: en la piedra, en el animal, en el viento, en el rayo. Después las va modelando a su imagen; un dios que tiene forma de hombre puede inspirar temor y respeto, pero no el horror a lo desconocido. (sigue en zona inferior)
LOS DIOSES GRIEGOS
ZeusHera
HefestoArtemisaApoloAteneaAfrodita
HadesPoseidónAresHermesDionisio
La Mitología griega son creencias y observancias rituales de los antiguos griegos, cuya civilización se fue configurando hacia el año 2000 a.C. Consiste principalmente en un cuerpo de diversas historias y leyendas sobre una gran variedad de dioses. La mitología griega se desarrolló plenamente alrededor del año 700 a.C. Por esa fecha aparecieron tres colecciones clásicas de mitos: la Teogonía del poeta Hesíodo y la Iliaday la Odisea del poeta Homero.
La mitología griega tiene varios rasgos distintivos. Los dioses griegos se parecen exteriormente a los seres humanos y revelan también sentimientos humanos. A diferencia de otras religiones antiguas como el hinduismo o el judaísmo, la mitología griega no incluye revelaciones especiales o enseñanzas espirituales. Prácticas y creencias también varían ampliamente, sin una estructura formal — como una institución religiosa de gobierno — ni un código escrito, como un libro sagrado.
Principales dioses
Los griegos creían que los dioses habían elegido el monte Olimpo, en una región de Grecia llamada Tesalia, como su residencia. En el Olimpo, los dioses formaban una sociedad organizada en términos de autoridad y poderes, se movían con total libertad y formaban tres grupos que controlaban sendos poderes: el cielo o firmamento, el mar y la tierra.
Los doce dioses principales, habitualmente llamados Olímpicos, eran Zeus, Hera, Hefesto, Atenea, Apolo, Artemisa, Ares, Afrodita, Hestia, Hermes, Deméter y Poseidón.
Zeus Dios Griego
Zeus es el dios del cielo, en la mitología griega, es el dios máximo del Olimpo. Gobierna estableciendo orden, la justicia y el destino del Universo.
Homero dice que fue en Ida, y era el hijo menor del titán Cronos y de la titánida Rea y hermano de las divinidades Poseidón, Hades, Hestia, Deméter y Hera.
De acuerdo con uno de los mitos antiguos sobre el nacimiento de Zeus, Cronos, temiendo ser destronado por uno de sus hijos, los devoraba cuando nacían y según la tradición, su madre Rea envolvió una piedra con pañales para engañar a Cronos y ocultó al dios niño en Creta, confiándolo a las ninfas y a los habitantes de la región, a los que pidió que bailasen ruidosas danzas guerreras con el fin de que la criatura divina no delatase con sus gritos su existencia ante su padre Cronos, que estaba deseoso de devorarlo, como había hecho con sus hermanos. Amaltea fue su nodriza que lo amamantó con su leche y también fue alimentado con con miel que destilaron las abejas del monte Ida.
En la mitología antigua son numerosas sus metamorfosis en diversos animales para sorprender a sus enemigos y tuvo numerosas   relaciones con diosas y mujeres mortales, de quienes ha obtenido descendencia. Algunas de sus relaciones amorosas fueron con: la ninfa Calisto, la semidiosa Antíope, la sacerdotisa Io, con Semele, Dánae hija del rey de Argos, la bella , Alcamena, Leda, Elara, Carme, Día, Electra, Europa. Sus amoríos con mortales se explican a veces por el deseo de los antiguos griegos de vanagloriarse de su linaje divino.
En la escultura, se representa a Zeus como una figura barbada y de apariencia regia. La más famosa de todas fue la colosal estatua de marfil y oro, del escultor Fidias, que se encontraba en Olimpia. Sus principales templos estaban en Dódona, en el Epiro, la tierra de los robles y del templo más antiguo, famoso por su oráculo, y en Olimpia, donde se celebraban los juegos olímpicos en su honor cada cuatro años. Los juegos de Nemea, al noroeste de Argos, también estaban dedicados a Zeus. Zeus corresponde al dios romano Júpiter.
Hera Dios Griega
Hera era la diosa del matrimonio y la protectora de las mujeres casadas, pues era la esposa legítima de Zeus, esto la convertía naturalmente en la protectora de las mujeres casadas. Se la representaba como celosa, violenta y vengativa Era muy común que frecuentemente se enfrentara a Zeus, porque las infidelidades de su esposo significaban para ella verdaderos insultos. Por eso persiguió con ira tanto a las amantes de Zeus, como a la descendencia extramatrimonial del dios. Hera mantuvo siempre ulla de su marido y nunca se sintió en inferioridad de condiciones ya que siempre tuvo presente que ella pertenecía a la misma generación divina que Zeus, por lo tanto tenía el mismo rango jerárquico.
Hefesto
Hefesto, en la mitología griega, dios del fuego y de la metalurgia, hijo del dios Zeus y de la diosa Hera o, en algunos relatos, sólo hijo de Hera. A diferencia de los demás dioses, Hefesto era cojo y desgarbado. Poco después de nacer lo echaron del Olimpo: según algunas leyendas, lo echó la misma Hera, quien lo rechazaba por su deformidad; según otras, fue Zeus, porque Hefesto se había aliado con Hera contra él. En la mayoría de las leyendas, sin embargo, volvió a ser honrado en el Olimpo y se casó con Afrodita, diosa del amor, o con Áglae, una de las tres gracias. Era el artesano de los dioses y les fabricaba armaduras, armas y joyas. Se creía que su taller estaba bajo el monte Etna, volcán siciliano. A menudo se identifica a Hefesto con el dios romano del fuego, Vulcano. La Fragua de Vulcano es el cuadro en el que Velázquez da su visión sobre los dioses transformándolos en campesinos o artesanos humanos.
Artemisa
Ártemis o Artemisa (mitología), en la mitología griega, una de las principales diosas, equivalente de la diosa romana Diana. Era hija del dios Zeus y de Leto y hermana gemela del dios Apolo. Era la rectora de los dioses y diosas de la caza y de los animales salvajes, especialmente los osos, Ártemis era también la diosa del parto, de la naturaleza y de las cosechas. Como diosa de la luna, se la identificaba a veces con la diosa Selene y con Hécate.
Aunque tradicionalmente amiga y protectora de la juventud, especialmente de las muchachas, Ártemis impidió que los griegos zarparan de Troya durante la guerra de Troya mientras no le ofrecieran el sacrificio de una doncella. Según algunos relatos, justo antes del sacrificio ella rescató a la víctima, Ifigenia. Como Apolo, Ártemis iba armada con arco y flechas, armas con que a menudo castigaba a los mortales que la ofendían. En otras leyendas, es alabada por proporcionar una muerte dulce y plácida a las muchachas jóvenes que mueren durante el parto.
Apolo
Apolo (mitología), en la mitología griega, hijo del dios Zeus y de Leto, hija de un titán. Era también llamado Délico, de Delos, la isla de su nacimiento, y Pitio, por haber matado a Pitón, la legendaria serpiente que guardaba un santuario en las montañas del Parnaso. En la leyenda homérica, Apolo era sobre todo el dios de la profecía. Su oráculo más importante estaba en Delfos, el sitio de su victoria sobre Pitón. Solía otorgar el don de la profecía a aquellos mortales a los que amaba, como a la princesa troyana Casandra.
Apolo era un músico dotado, que deleitaba a los dioses tocando la lira. Era también un arquero diestro y un atleta veloz, acreditado por haber sido el primer vencedor en los juegos olímpicos. Su hermana gemela, Ártemis, era la guardiana de las muchachas, mientras que Apolo protegía de modo especial a los muchachos. También era el dios de la agricultura y de la ganadería, de la luz y de la verdad, y enseñó a los humanos el arte de la medicina.
Atenea
Atenea, una de las diosas más importantes en la mitología griega. Diosa de la Sabiduría, Atenea es la inventora de la flauta, la trompeta, el arado, el yugo para los bueyes, el carro, el barco y la olla de barro para cocinar. Además fue la que enseñó a los mortales los números y a las mujeres las instruyó en la cocina el tejido y el hilado.
Atenea es la diosa que nació ya adulta, fruto de la unión de Zeus con Métis, la diosa de la Prudencia. Durante el embarazo de Metis, Urano y Gea advirtieron a Zeus que si Metis daba a luz a un varón, éste destronaría a su padre del reino que tanto trabajo le había costado conseguir. Sin deseos de correr riesgos, Zeus se tragó a Metis. Pero cuando llegó el día del parto, un tremendo dolor de cabeza hizo llegar a Zeus hasta los limites de tolerancia, entonces llamó a Hefesto Y a los gritos le pidió que le abriera la cabeza de un hachazo. Así surgió Atenea, lista para salir a la batalla.
A Atenea se la conoce como la diosa guerreras armada con una lanza y la égida —coraza de piel de cabra—, sin embargo no le agradan las batallas como a su hermano Ares, porque siempre valoró muchísimo más la inteligencia y la prudencia que la violencia. Por lo tanto es promotora de la conciliación de los pleitos a través de medios pacíficos.
Afrodita
Afrodita, en la mitología griega, diosa del amor y la belleza. La diosa del amor griega, a quien se conoce en la Mitología latina con el nombre de Venus. Casi todas las culturas antiguas encontraron una personificación para el Amor y la Belleza. En la Iliada de Homero aparece como la hija de Zeus y Dione y otras leyendas posteriores la identifican como hija de Urano, nacida luego de que Crono cercenara sus órganos sexuales y los arrojara al mar.

Hades
Hades, en la mitología griega, dios de los muertos. Era hijo del titán Cronos y de la titánide Rea y hermano de Zeus y Poseidón. Cuando los tres hermanos se repartieron el universo después de haber derrocado a su padre, Cronos, a Hades le fue concedido el mundo subterráneo. Allí, con su reina, Perséfone, a quien había raptado en el mundo superior, rigió el reino de los muertos. Aunque era un dios feroz y despiadado, al que no aplacaba ni plegaria ni sacrificio, no era maligno. En la mitología romana, se le conocía también como Plutón, señor de los ricos, porque se creía que tanto las cosechas como los metales preciosos provenían de su reino bajo la tierra.
Poseidón
Poseidón, en la mitología griega, dios del mar, hijo del titán Cronos y la titánide Rea, y hermano de Zeus y Hades. Corno Poseidón necesitaba una esposa para compartir el reino de los mares, se fijó primero en la Nereida Tetis y la cortejó con gran caballerosidad, colmándola de regalos preciosos. Pero Temis advirtió al dios que debía tener cuidado, porque la descendencia que tuviera con Tetis llegaría a ser más importante que el mismo Poseidón. Esto hizo desistir inmediatamente al dios de su idea de matrimonio con Tetis y comenzó a poner su atención en otra nereida llamada Anfitrite (cuyo nombre significa “la que fluye alrededor”).
Poseidón desempeña un papel importante en numerosos mitos y leyendas griegos. Disputó sin éxito con Atenea, diosa de la sabiduría, por el control de Atenas. Cuando Apolo, dios del sol, y él decidieron ayudar a Laomedonte, rey de Troya, a construir la muralla de la ciudad, éste se negó a pagarles el salario convenido. La venganza de Poseidón contra Troya no tuvo límites. Envió un terrible monstruo marino a que devastara la tierra y, durante la guerra de Troya, se puso de lado de los griegos.
A Poseidón se lo representaba de pie sobre las olas o en un carro de ruedas de oro formado por un caracol gigante y conducido por caballos marinos; siempre era seguido por peces, delfines, nereidas y genios marinos. El emblema que eligió el dios fue el caballo, ya que siempre dijo que este animal había sido creado por él. Su única arma era el tridente, con el que agitaba las aguas y podía hacer naufragar los barcos.

Ares
Ares, en la mitología griega, dios de la guerra e hijo de Zeus, rey de los dioses, y de su esposa Hera. Ares es representado con coraza, casco, escudo y tina espada manchada de sangre. Tiene un cuerpo enorme y suele ir acompañado de sus hijos Deimos (Temor) y Fobo (Terror).  Agresivo y sanguinario, Ares personificaba la brutal naturaleza de la guerra, y era impopular tanto para los dioses como para los seres humanos.
Hermes
Hermes, en la mitología griega, mensajero de los dioses, hijo del dios Zeus y de Maya, la hija del titán Atlas. Como especial servidor y correo de Zeus, Hermes tenía un sombrero y sandalias aladas y llevaba un caduceo de oro, o varita mágica, con serpientes enrolladas y alas en la parte superior. Guiaba a las almas de los muertos hacia el submundo y se creía que poseía poderes mágicos sobre el sueño. Hermes era también el dios del comercio, protector de comerciantes y pastores. Como divinidad de los atletas, protegía los gimnasios y los estadios, y se lo consideraba responsable tanto de la buena suerte como de la abundancia. A pesar de sus virtuosas características, también era un peligroso enemigo, embaucador y ladrón.
Dionisio
Dioniso, dios del vino y del placer, estaba entre los dioses más populares. Los griegos dedicaban muchos festivales a este dios telúrico, y en algunas regiones llegó a ser tan importante como Zeus. A menudo lo acompañaba una hueste de dioses fantásticos que incluía a sátiros, centauros y ninfas. Los sátiros eran criaturas con piernas de cabra y la parte superior del cuerpo era simiesca o humana. Los centauros tenían la cabeza y el torso de hombre y el resto del cuerpo de caballo. Las hermosas y encantadoras ninfas frecuentaban bosques y selvas.

Las injerencias de los dioses en las hazañas de los héroes –Hércules, Aquilea, Eneas, Perseo, etc.- inspiraron numerosas narraciones, cuyo conjunto forma la mitología. Los mitos son muy variados y ejemplifican la maldad, las calamidades, el castigo, el heroísmo, la fortuna, etc.
ALGUNOS DE LOS MITOS MÁS CELEBRES
Atlas Rey de Mauritania, sostuvo eL mundo sobre sus hombros. Sus siete hijas formaron la constelación de las Pléyades. Perseo lo transformó en montaña por rehusar su hospitalidadMedusa Una de las tres gorgonas que vivían en Libia, la única mortal. Mito maligno, con serpientes por cabellos y una mirada petrificante, fue decapitada por el héroe Perseo.Sísifo Mito del castigo por excelencia, fue condenado a subir una gran roca a la cima de una montaña. Exhausto cerca del final, la roca caía y todo volvía a empezar, en una eterna repetición.Pandora Primera mujer sobre la Tierra, desobedeció a su marido y abrió la caja de la que salieron los males de la humanidad. La cerró a tiempo para que no escapase la Esperanza.Perseo Héroe legendario, hijo de Zeus y Dánae. Cortó la cabeza a Medusa y petrificó a Polidectes, pretendiente de su madre. Liberó a Andrómeda, se casaron y fundó Micenas.
LOS MITOS: Los griegos no se limitan a concebir los dioses a su imagen. A los más importantes les atribuyen una personalidad, una historia y múltiples aventuras. Los relatos maravillosos que cuentan estas historias, estos mitos, cuyo conjunto forma la mitología, se habían elaborado lentamente en el curso de siglos oscuros, durante los cuales se formó el pueblo griego. Divinidades indoeuropeas, como Zeus, prehelénicas y cretenses como Deméter y más tarde las asiáticas, se habían incorporado confundiéndose a veces con otras.
Muertos ilustres fueron elevados a la categoría de semidioses y aparecieron también numerosas leyendas nuevas. Así se acumuló un conjunto de creencias, de tradiciones poéticas, de cuentos populares. Con esta materia, maleable como la arcilla, poetas y artistas modelaron la imagen definitiva de los dioses.
Homero definió y precisó su personalidad; Hesíodo, sus lazos de parentesco, y más tarde bajo el buril de los escultores, estas sombras nacidas de la imaginación de un pueblo acabaron por perfilarse en el mármol y en el bronce y adquirieron una forma concreta. Los mitos de los dioses no dejaron de evolucionar, mientras la civilización griega mantuvo su impulso creador.
LA MITOLOGÍA: La mitología ofrece primero una explicación del origen del universo, de los dioses y de los hombres.
En un principio todo estaba mezclado en una masa confusa que los griegos llamaban caos. Primeramente se liberaron Nix (la noche de lo alto) y su hermano Erebo (oscuridad de los infiernos); poco a poco los dos se separaron. Erebo desciende; Nix se instala en una esfera inmensa que se divide en dos mitades una es Urano (la bóveda celeste); la otra, Gea (la tierra).
De su unión nacen los titanes (Océano, Yapeto, Cronos), los cíclopes, los monstruos de cien brazos, los gigantes y otras divinidades fantásticas que la mitología distribuye sobre la tierra. Cronos destrona a su padre, y por temor a sufrir una suerte parecida devora a cada uno de sus hijos. Rea, su esposa, puede llegar a salvar el último de ellos, Zeus; Cronos en su lugar devora una piedra, envuelta en pañales que aquélla le ofrece; Zeus se esconde en una caverna de Creta; más tarde obliga a su padre, por efecto de una droga, a dar nuevamente vida a todos sus hijos.
El titán sustrae para ello una partícula de fuego arrancada a la rueda del sol. Zeus, furioso, lo encadena sobre el Cáucaso, donde un águila le devora sin descanso su hígado que vuelve a crecer. Zeus extermina a los hombres enviando el diluvio; solamente sobrevive Deucalión, hijo de Prometeo, y su mujer; quienes arrojan por encima ‘de sus hombros piedras que se transforman en hombres y mujeres.
DIOSES OLÍMPICOS: Los grandes dioses que residen en la cima del Monte Olimpo son los descendientes de un mismo antepasado, Cronos, y forman un verdadero genos alrededor de Zeus. A él pertenecen sus hermanos (Poseidón y Hades), sus hermanas (Hestia, Deméter, Hera) y sus hijos (Apolo y Atenea). Después de la derrota de Cronos, Zeus conserva su autoridad sobre el universo entero como jefe de un clan. En esta familia divina cada miembro tiene su personalidad y sus atributos.
Zeus, armado del rayo, es el dueño del cielo. Poseidón, provisto de un tridente, domina el mar. Hades reina sobre el mundo subterráneo y el mundo de los muertos. Hestia, diosa del hogar, permanece inmóvil en el Olimpo, como el hogar en la casa de los hombres. Deméter protege la tierra cultivada; Hera, esposa de Zeus, vela sobre el matrimonio.

MITOLOGIA GRIEGA
LOS HÉROES: Considerados por la leyenda como hijos de un dios o de una diosa, los héroes o semidioses fueron sin duda en su origen personajes ilustres a los que sus conciudadanos después de su muerte les dedicaron un culto ? los semidivinizaron. Estaban vinculados con una ciudad o una región ir sobre ellos se contaban las más sorprendentes aventuras.
TESEO: El héroe de Atenas había vencido al Minotauro y unificado el Ática. Con sus compañeros, los argonautas, Jasón, el héroe de Tesalia, había partido para la lejana Cólquide, donde conquistó el vellocino de oro. Estos mitos conservan sin duda un fondo histórico. Parecen representar unos el fin de la tutela cretense sobre el Ática, y el otro la expedición aquea en busca; ide los metales preciosos del Cáucaso.